sábado, 6 de febrero de 2016

Vida, autodestrucción.

Apago el móvil y me enciendo un cigarro, aliñado, por si las cosas se tuercen más y la vida me golpea despierta, he puesto jazz, quizá es que este género hace que me evada de cualquier letra que pueda atacarme y hacerme sentir peor de lo que estoy.

Porque no me creo aún lo que he hecho, sigo sin saber de dónde ha salido esta faceta de mí,
aunque, ultimamente no encuentro explicación a nada, a esta mierda de sociedad, al gobierno que nos roba pero habla de mejorar el pueblo, no encuentro explicación a lo que hago ni a lo que siento.
Sigo sin creerme lo que he hecho...

Doy vueltas por toda la casa en silencia, el disco ya se ha acabado y ya estoy harta de música, solo hace que me deprima más. He pensado en dormir, pero llevo noches teniendo pesadillas y no quiero volver a despertarme empapada de lágrimas y sudor, no paro de pensar en lo que he hecho y en cómo pude hacerlo...

Voy a bañarme, eso siempre relaja ¿no? -pienso-

Me miro al espejo, desnuda, y lo único que hago es repetir una y otra vez lo que llevo haciendo un mes, llorar. Y sólo se llorar y golpear cada pared, y meterme los dedos y vomitar todo lo que lleve dentro, que de hoy, es nada, llego a escupir sangre, me mareo y me meto en la ducha a relajarme y a que las lágrimas se me camuflen con el agua. Sigo teniendo frío aunque el agua esté hirviendo, quizá tenga fiebre, o es que quizá ya no tenga alma tras mis actos...

Salgo de la bañera y vuelve a ocurrir lo de antes, y solamente lloro, sentada en el suelo, tengo hambre y lo único que voy a hacer es meterme en cama a seguir llorando.
Aún no encontré la explicación de como se me ha podido ocurrir hacer tal barbaridad.


Me meto en cama ya vestida, con una sudadera y unos leggins, sigo teniendo frío aunque lleve mil mantas encima, puede que tenga fiebre, o haya corriente de algún lado.
Enciendo el móvil, por si hay algo interesante en las redes sociales, y lo único que veo es sufrimiento, un país de mierda que se va cada vez más abajo -me recuerda a mi- y unos cuantos mensajes en los que destacan los de Amelia y Lucas, los leo por encima, están preocupado por mi y yo les contesto que todo está bien, que sólo es un bajón como siempre que ya saben como soy, que nos veremos pronto.

Ninguno me lee, normal, ya son las 4 de la mañana, y yo sigo igual que hace una semana, lo de dormir no lo llevo bien, es cerrar los ojos y que me entren escalofríos.

Sigo sin explicar
como pude
llegar a hacerlo.

Pasó un mes y yo seguía igual.
Sola, deprimida, y llorando.

Por primera vez en semanas, no tengo ninguna pesadilla, solo he dormido tres horas y me he despertado parece que mejor que nunca.

Me he vuelto a mirar al espejo, no he llorado, me siento bien hoy.
Hoy me he puesto pop, incluso he bailado.
Me siento bien conmigo misma.

Pero...
sigo sin saber
como he podido,
fallarme,
a mí misma.
Durante, tanto
y tanto

tiempo.

viernes, 5 de febrero de 2016

Dos caras.

                                                                                            Sábado, 17 de Abril.
                                                                                                              5:16 a.m.



Él:

Ya van tres hoy, tres jodidas rayas, y menudo subidón.
Sin duda estoy mejor que antes, la jodida vida es la hostia desde esta perspectiva, me quedo con esto, voy a dormir hoy aquí, total soy un nómada, dormiré en este banco , aunque haga frío; menudo subidón llevo encima, viene una chica por mi derecha, no debería de andar por aquí a estas horas, puede que se encuentre con alguien como yo y todo acabe, como me apetece a mí ahora.

La cojo a la fuerza, y lleva un vestido muy corto, solo sabe gritar, cállate puta le digo, y noto como mi mandíbula no para de moverse; le rompo las medias, y le paso una mano por la cara que la tiene empapada y eso hace que se me ponga más dura. Le arranco su tanga azul y la huelo en su cara y sólo sé reírme y escuchar sus llantos desesperados, le soy un puñetazo que hace que se calle y cojo mi última raya de la cazadora, la extiendo en su barriga y me la esnifo, mucho mejor que antes incluso,
entro en ella, está tensa, le grito para que se destense, joder, me está llenando de sangre qué asco... noto que ella está demasiado callada miro su cara y a la vez nada, algo acaba de darme en la cabeza, fuerte y doloroso.

Ella:

Joder, a Sonia ya le vale por dejarme tirada, odio venir por estos sitios sola, y más de noche, tengo miedo, joder Sonia, por qué me has dejado sola hoy, justo hoy, estoy viendo de lejos un banco, los tacones me están matando me sentaré, pero espera, creo que hay un tío ahí, joder mi día de suerte, siento miedo, estoy pensando en cambiar de camino, pero tardaría el doble para llegar a casa, pasaré decidida, el tío parece que está lo suficiente borracho como para no enterarse de mi presencia.
Cada vez estoy más cerca y el tío se levanta, yo intento cambiar de camino pero me coge con fuerza y me tira al suelo, tiene los ojos rojos, y muy abiertos, su mandíbula no para de moverse, joder, debí haber cambiado de camino.

Me rompe las medias y no paro de llorar, me arranca la ropa interior y se pone a olerla a mi solo me dan nauseas, y sigo gritando, me da un golpe, me duele, y sólo pienso en que debí cambiar de camino, y no haber salido hoy, solo pienso en que no volveré a hablarle a Sonia, aunque ella no tiene culpa, pero joder Sonia, miro a mi izquierda, y veo algo metálico, mierda, acaba de entrar en mi,siento dolor, ya no lloro solo pienso en ese objeto metálico, noto sangre y el tío no para cojo el objeto es una petaca y sin dudarlo, le doy en la cabeza varias veces, hasta que se aparta y se pone en el suelo lamentándose y le doy una patada, y corro, llorando, llamando a mis padres, no me cogen, llamo a Sonia, no me coge, llamo a la policía vienen a buscarme y les cuento la historia.




Después de la declaración, las pruebas y de que me hicieran hablar con un psicólogo y hablar con mis padres me abrazaran; yo me sentía sucia, asquerosa y solo tengo ganas de morirme.

Volvemos al lugar de los hechos, y sólo siento temor en el cuerpo y ganas de morirme un poco más de lo que lo he hecho ya.
Encontramos al tío, dicen que ha fallecido, que seguramente por sobredosis, recuerdo malamente que esnifó algo encima de mi, no le di importancia, tenia demasiadas ganas de vomitar en ese momento.

Hoy sin duda, he muerto aunque siga en vida.